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LOUISIANA ENERGY SERVICES Y EL ENRIQUECIMIENTO DE URANIO

 

Louisiana Energy Services (LES) es un consorcio formado por algunas de las mayores empresas del campo de la energía nuclear.LES existe con el único fin de construir una nueva planta de enriquecimiento de uranio en los Estados Unidos, para proveer de uranio enriquecido a los reactores de energía atómica comerciales.

En 1989, LES anunció que construiría una planta de dichas características cerca de la pequeña ciudad de Homer, Louisiana, junto a dos comunidades pobres, integradas principalmente por afroamericanos. Enfrentada por una fuerte oposición de los habitantes locales, y luego de que la Comisión de Regulación Nuclear (NRC) dictaminara un inaudito fallo según el cual el emplazamiento de la planta constituía racismo ambiental, LES retiró su solicitud en 1997.

En el año 2002, LES volvió a acometer, esta vez con un plan para construir una planta similar en Hartsville, Tennessee, en una comunidad con un alto desempleo y pocas perspectivas de desarrollo industrial. Al principio, LES fue bien recibida por los políticos y los líderes de la comunidad locales, aunque pronto perdió el apoyo de los habitantes y políticos del lugar y abandonó sus planes tras una votación de funcionarios locales – basada en recomendaciones de un antiguo habitante de la comunidad y experto nuclear – sobre las condiciones de las operaciones nucleares y la disposición de desechos radioactivos, que LES no podría cumplir.

Hoy, en 2003, LES anunció nuevos planes para intentar obligar a una pobre comunidad rural – esta vez en el este de Nuevo México – a llevar la carga de sus planes nucleares expansionistas.

EL CONSORCIO LES

LES está liderado por la firma europea Urenco, la cual también es un consorcio compuesto por British Nuclear Fuels, Ltd.; el gobierno holandés; y diversas empresas nucleares alemanas.  Urenco opera tres plantas de enriquecimiento de uranio similares en Europa, en Capenhusrt, Inglaterra; Almelo, Holanda; y Gronau, Alemania.

La nueva versión de LES está integrada por diferentes socios, tres de ellos empresas nucleoeléctricas. Los actuales socios son la empresa con sede en Illinois Exelon, la mayor empresa nucleoeléctrica de la nación; Duke Power, empresa nucleoeléctrica con sede en Carolina del Norte; y la corporación Entergy, la cual opera reactores nucleares en Louisiana, Mississippi, Arkansas y Nueva York, e intenta actualmente comprar un reactor en Vermont.

Otro de los socios de LES es Westinghouse, la cual, a diferencia de la gigante estadounidense de los medios de comunicación, dueña de CBS, es propiedad de British Nuclear Fuels y es la mayor fabricante mundial de reactores nucleares. Uno de los socios iniciales de LES, la firma canadiense de procesamiento y minería del uranio Cameco, dejó el consorcio durante 2003, señalando que el proyecto ya no se amoldaba al futuro de la empresa.

Urenco, Duke Power y Entergy Corp. son los únicos socios que participaron del consorcio original de LES.

Los documentos financieros sobre LES probablemente no estarán disponibles a menos que la empresa presente una solicitud de licencia a la Comisión de Regulación Nuclear (NRC). Aunque la formación de LES es diferente a la de 1989, el concepto básico de la corporación es esencialmente el mismo.

Según este concepto, LES sería una corporación de responsabilidad limitada. Cada uno de sus socios establecería nuevas subsidiarias, las cuales serían las verdaderas propietarias de LES. De esta manera, el capital de las empresa matrices quedaría resguardado de cualquier responsabilidad relacionada con la construcción, operación o decomisionamiento de la planta de LES.  Cada uno de los socios invertiría en el proyecto una suma de dinero relativamente pequeña, según sus acciones en LES. Para construir la planta, es probable que LES intente recaudar fondos de otros inversores externos.

A principio de la década de 1990, los socios de LES Duke Power y Northern States Power (NSP no es socio del actual consorcio de LES) intentaron recuperar sus inversiones en LES a partir de los contribuyentes de servicios eléctricos de sus estados, pero las comisiones de empresas de servicios públicos de sus estados les negaron esto, haciendo que ambas empresas declararan que abandonarían el proyecto una vez que comenzara la fase de construcción de la planta –  fase que nunca llegó a término.

LES Y EL EMPLAZAMIENTO DE LA PLANTA

LES siempre apuntó a comunidades rurales relativamente pobres que, según cree la empresa, no presentarán considerable oposición a sus planes, o se mostrarán impotentes a la hora de contrarrestar eficazmente sus planes.  

El típico modus operandi de LES es secreto; primero examina los terrenos para verificar si son apropiados para una planta de enriquecimiento de uranio (deben estar ubicados en áreas poco sísmicas, por ejemplo) y después averigua si hay tierras disponibles.  Luego se comunica con promotores de desarrollo industrial y funcionarios electos a quienes considera partidarios de sus objetivos. Si recibe una respuesta positiva, recién entonces anuncia públicamente sus planes.

En 1989, LES afirmó que había buscado emplazamientos en diversos estados dentro de un radio de 600 millas en torno a la crucial planta de procesamiento de uranio en Metropolis, Illinois – la cual le suministra a LES la materia prima para sus operaciones, junto con otra planta en Ontario, Canadá.  No obstante, documentos y declaraciones judiciales posteriores dejaron en claro que LES – la cual había buscado y recibido el activo apoyo del entonces presidente de la Comisión de Energía del Senado, J. Bennett Johnston –  buscaba principalmente terrenos en el norte de Louisiana, estado natal de Johnston. 

LES señaló que había restringido su búsqueda a la tierra que compró cerca de Homer, Louisiana, porque era el mejor lugar del país para emplazar una planta de estas características. Como se reveló ante una Junta de Licencias y Seguridad Atómica (ASBL) de la NRC, se eligió a uno de dos posibles terrenos simplemente porque las casas cercanas a uno de los terreno estaban muy cuidadas y parecían prósperas, mientras que las casas próximas al terreno elegido eran más pequeñas, estaban en peores condiciones y parecían más pobres.

Estas casas pertenecían a las comunidades afroamericanas de Center Springs y Forest Grove, y esta declaración fue una de las principales razones por las que se acusó a LES de haber violado una orden presidencial que prohibía el racismo ambiental.

Es posible que LES haya pensado que estas comunidades pequeñas y pobres no hubiesen sido capaces de detener un proyecto industrial a gran escala como la planta de enriquecimiento de uranio. No obstante, las personas del lugar formaron una tenaz organización multirracial  denominada Citizens Against Nuclear Trash (CANT), la cual, durante más de ocho años, entre ellos cinco años y medio asistiendo a audiencias judiciales ante la Junta de Licencias y Seguridad Atómica, órgano judicial de la NRC, se opuso firmemente a LES.Finalmente, LES se convirtió en la primera y única empresa a la cual la NRC le negó una licencia. Aunque LES ganó apelaciones contra diversos veredictos de la ASLB, como uno que cuestionaba las finanzas de la empresa y sus planes de decomisionamiento y almacenamiento de inmensas cantidades de desechos radioactivos y peligrosos que produciría, finalmente se dio por vencida cuando comprendió que no podría imponerse ante la acusación de justicia ambiental.

CANT demostró que los ciudadanos locales que se organizan para defender sus intereses propios, ayudados por organizaciones nacionales como NIRS, Earthjustice, y Greenpeace entre otras, pueden proteger eficazmente a sus comunidades contra incluso las mayores corporaciones nucleares.

En agosto de 2002, LES consideraba emplazarse en el condado de Unicoi, en el este de Tennessee, cerca de la existente instalación de Nuclear Fuel Services.  Sin embargo, LES cambió repentinamente de parecer cuando los habitantes de la comunidad comenzaron a realizar reuniones organizativas semanales y a manifestarse en contra de LES.

En septiembre de 2002, LES anunció que había restringido su búsqueda a dos posibles sedes, ambas cerca de terrenos de construcción de reactores nucleares abandonados, de propiedad de Tennessee Valley Authority (TVA). Uno de los terrenos se encontraba cerca de Hartsville, Tennessee, en el área central del estado; el otro en el norte de Alabama, Bellefonte, cerca de Scottsboro. No obstante, pocas semanas después, funcionarios electos y líderes comunitarios del área de Scottsboro decidieron no permitirle a LES el ingreso a su comunidad, y dejaron de mostrarse interesados en el proyecto.

LES eligió a Hartsville de las pocas opciones que quedaban.La empresa llevó a políticos locales y a líderes comunitarios a recorrer su planta en Almelo, Países Bajos. Comenzó a trabajar sobre la solicitud de licencia para presentarla a la NRC. No obstante, los habitantes del lugar crearon una organización denominada Citizens for Smart Choices (Ciudadanos para opciones inteligentes), y comenzaron a realizar su propia investigación del proyecto de LES. Sus hallazgos suscitaron una considerable oposición a la planta, y cuando presionaron a los políticos locales para obtener verdaderas respuestas de LES sobre cuestiones tales como las emisiones de radiación y la disposición de desechos radioactivos, tanto los políticos como los ciudadanos encontraron las respuestas de LES insatisfactorias. Los funcionarios locales contrataron a su propio asesor en desechos nucleares, una persona oriunda de la región, quien impuso varias condiciones que LES debería cumplir para poder operar la planta – condiciones que LES no habría cumplido ni hubiese podido cumplir. En última instancia, los funcionarios locales impusieron dichas condiciones como requisitos, se negaron a reclasificar la zona perteneciente a las tierras que LES quería para emplazar la planta de enriquecimiento de uranio, y, por lo tanto, LES se trasladó a Nuevo México, donde esperaba que sus vínculos con otro presidente de la Comisión de Energía del Senado, Pete Domenici, le permitan sortear sus anteriores problemas.

LES Y EL EMPLEO

LES apunta a comunidades pequeñas y relativamente pobres no solo porque necesita vastas y económicas extensiones de tierras, sino porque considera que su mayor poder de venta reside en la creación de empleos.

Sin embargo, un examen más minucioso revela que dichas comunidades obtienen pocos beneficios laborales de LES.

El mayor impacto laboral que produciría LES sería por un período de construcción relativamente corto (3 años aproximadamente). Se necesitarían alrededor de 400 empleados.En Louisiana, LES reconoció que su área de búsqueda de empleados comprendería 18 condados en tres estados – lo que implica que los habitantes que viven cerca de Homer tendrían escasas posibilidades de conseguir un considerable número de empleos.

La planta de LES necesitaría de forma permanente tan sólo entre 200 y 250 empleados de tiempo completo. Setenta de estos empleados serían trabajadores nucleares altamente calificados, que unas pocas comunidades rurales podrían presumir de tener.Para estos empleos, los de mayor remuneración en una planta como la de LES, se traerían a personas de todo los Estados Unidos y Europa,  ya que relativamente pocas personas tienen la pericia que requiere la tecnología de LES.

El resto de los 125 a 150 empleos estaría destinado principalmente a guardas de seguridad, porteros, personal administrativo y operarios de mantenimiento de rutina.Debido a que el proceso de las centrifugadoras de LES es altamente técnico y confidencial, estos empleados tendrían pocas posibilidades de ascenso.

Una planta como la de LES tiene, en base a los propios materiales de LES, una vida útil de entre 20 y 50 años. En ese punto, la planta debe ser decomisionada y sus centrifugadoras completamente desmanteladas (y quizá fundidas), para no ceder su tecnología secreta. De este modo, a diferencia de algunas empresas industriales que pueden funcionar durante un siglo o más, LES es solo una instalación temporal, que probablemente deja atrás muchos más inconvenientes que los beneficios que aporta.

LES Y EL MEDIO AMBIENTE

El mayor impacto sobre el medio ambiente que tiene una planta de las características de LES radica en la enorme cantidad de desechos que produce.  Estos desechos están compuestos de hexafluoruro de uranio (UF6), también denominados “uranio empobrecido”. Están compuestos de uranio y fluoruro de hidrógeno.Son levemente radioactivos (pero continúan siéndolo por millones de años) y también son altamente tóxicos y corrosivos. La planta de las dimensiones que LES quiere construir en Nuevo México produciría alrededor de 400 contenedores de desechos de 14 toneladas cada uno por año.

Desafortunadamente, no existe un lugar en los Estados Unidos para poner estos desechos tóxicos. Debido a su alto volumen y baja radioactividad, no son tratados como desechos nucleares de “alto nivel”. Debido a su prolongada y peligrosa vida, no son aptos para disponerlos como desechos nucleares de “bajo nivel”,  los cuales tienen un período de supervisión de tan sólo 500 años. Y, debido a su elevado volumen, no son tratados como la mezcla que son de desechos radioactivos/peligrosos – los costos de disposición de dicho material (alrededor de US$ 15.000 por pié cúbico) resultarían prohibitivos.

Estados Unidos ya tiene aproximadamente 450.000 toneladas (casi mil millones de libras (!)) de desechos de UF6 almacenados en plantas de enriquecimiento de uranio cerradas y en funcionamiento en Oak Ridge, Tennessee; Paducah, Kentucky; y Portsmouth, Ohio.Aunque existe un pequeño mercado de este material para fabricar municiones perforantes y lastres para algunos aviones y barcos, este uso cada vez más polémico del material no implica ni una mínima reducción de las reservas.  De este modo, probablemente los desechos de UF6 que LES produciría permanecerían in situ indefinidamente.

Cualquier planta de enriquecimiento de uranio como la propuesta por LES también tiene otros efectos sobre el medio ambiente. Las emisiones de sustancias radioactivas y peligrosas a aire y agua generalmente son reducidas durante un funcionamiento normal, aunque no inexistentes. Aunque es probable que en un funcionamiento normal LES cumpla con las directrices federales de emisiones anuales, estas normas no tienen en cuenta la larga vida del uranio radioactivo que LES enriquece. Por ejemplo, en el caso de Louisiana, las emisiones a agua de LES hubiesen terminado en un pequeño estanque de contención in situ. No obstante, este estanque vertía sus aguas en un riachuelo, que a su vez desembocaba en un lago artificial cercano de fines recreativos, para, finalmente, convertirse en agua potable. Aunque sus emisiones anuales hubiesen estado comprendidas dentro de las directrices federales, el efecto acumulativo de dichas emisiones podría haber provocado que el lago no cumpla con las normas de agua potable segura.

LA CADENA DEL COMBUSTIBLE NUCLEAR

En este punto, sería útil comprender la cadena del combustible nuclear y las propiedades exclusivas del hexafluoruro de uranio.

El enriquecimiento de uranio es uno de varios pasos necesarios para fabricar combustible para los reactores nucleares, así como para las armas atómicas.

En primer lugar, el uranio debe ser extraído, de forma similar al carbón. Esta materia prima es luego transportada a una instalación para ser molida o triturada para convertirse en una “torta amarilla”. Esta torta amarilla se transporta a otra planta, donde se la procesa para convertirla en una forma gaseosa de hexafluoruro de uranio (UF6). Esta forma gaseosa se enfría para convertirla en sólida y después es transportada a una planta de enriquecimiento de uranio – la planta propuesta de LES – donde el UF6 vuelve a convertirse en gas, y se eleva la concentración de uranio desde menos del 1% a alrededor del 5%, en un cuerpo de material mucho más pequeño (para las armas nucleares, esta concentración es del 80-90%, y se denomina uranio altamente enriquecido).

Este uranio enriquecido se envía a una planta de fabricación de combustible, donde se lo transforma en pequeñas pastillas colocadas en largas barras de combustible que serán utilizadas en reactores nucleares comerciales. Los desechos de la planta de enriquecimiento de uranio están compuestos prácticamente el 100% del UF6 original, menos una parte del uranio, que esencialmente ha sido extraída con sifones para ser enviada a la fábrica de combustible.

Las barras de combustible son enviadas a los reactores nucleares, donde son utilizadas durante 12-18 meses, y luego son extraídas como desechos nucleares de “alto nivel” – quizá la sustancia más letal que conoce la humanidad.

HEXAFLUORURO DE URANIO

Este es el ingrediente básico utilizado en una planta de enriquecimiento de uranio, y es además el desecho que genera la planta. Es ligeramente radioactivo y altamente tóxico y corrosivo.

Cuando se lo transporta y se lo almacena, normalmente se encuentra en estado sólido; aunque durante el proceso de enriquecimiento se convierte en gas.Es más peligroso en estado gaseoso, al cual se llega haciéndolo girar en miles de centrifugadoras altamente calibradas de la planta, aunque también puede convertirse accidentalmente en gas cuando queda expuesto al calor. Para colocarlo en cilindros para transportarlo y/o almacenarlo como desecho, debe estar en forma gaseosa, lo cual constituye un riesgo para los trabajadores de la planta y los vecinos del lugar.

En 1985, ocurrió un accidente en la planta de Sequoyah Nuclear Fuels en Oklahoma, en el cual murió una persona y varias resultaron heridas debido a la exposición a UF6 gaseoso.

Según el Instituto Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH), las personas deberían “evitar todo contacto” con el UF6. El material “se descompone por el calor liberando gases tóxicos de fluoruro de hidrógeno...reacciona violentamente con agua y etanol...ataca mucho metales formando gases inflamables/explosivos...ataca el plástico, el caucho y los recubrimientos”. NIOSH agrega: “la exposición a una baja dosis puede causar la muerte”.

Un incendio en un emplazamiento de almacenamiento de UF6, como el que existiría en la planta de LES, haría peligrar la salud y la seguridad públicas, ya que convertiría el material en forma gaseosa, podría explotar diseminando cilindros corroídos, y no podría apagarse por medios convencionales como el agua – esto empeoraría las cosas aún más.

LES Y EL TRANSPORTE

Cuando uno comprende cuántos cilindros de desechos de UF6 radioactivos/peligrosos produciría una planta como la de LES, infiere que una cantidad igual de este material sería transportada a dicha planta – unos 400 cilindros de 14 toneladas cada uno por año, o al menos uno por jornada laboral, quizá más.

Los terrenos que eligió LES, ambos en Louisiana y, recientemente, en Tennessee y Alabama, tienen acceso únicamente por caminos secundarios, en general carreteras de dos carriles, las cuales no fueron construidas para transportar grandes cantidades de material peligroso.

Tales carreteras aumentan las posibilidades de accidentes, no obstante, LES todavía no se mostró dispuesta a pagar para que se hagan mejoras en los caminos, lo cual también beneficiaría a las comunidades afectadas.

Un accidente de tránsito que cause un incendio sería más que preocupante, ya que podría liberar UF6 en forma gaseosa, poniendo en peligro la vida de los habitantes del lugar. Dicho accidente podría ocurrir, por ejemplo, con otro camión que transporte gasolina u otro material inflamable, o incluso  con un auto de pasajeros que viaje a alta velocidad.

LES Y LOS ACCIDENTES

Es difícil, aunque no imposible, postular un grave accidente en la planta de LES durante un funcionamiento normal. Probablemente podría ocurrir un accidente mientras se vacía o llena un cilindro, cuando el UF6 está en forma gaseosa.  Tal accidente podría liberar este gas, poniendo en peligro la salud y la vida de los vecinos del lugar. Aunque las comunidades pueden argumentar que las medidas de planeamiento de emergencias y otras instalaciones médicas adecuadas y de respuesta de emergencias podrían estar disponibles, la NRC no exige dichas precauciones para otorgar licencias a una planta como la de LES.

También podrían ocurrir otros accidentes por incendios, inundaciones, u otras catástrofes naturales.

LES Y LA SEGURIDAD

Una planta de enriquecimiento de uranio como la propuesta por LES representa un riesgo a la seguridad nacional en diferentes niveles.

En primer lugar, puede constituir claramente un blanco para terroristas u otros enemigos.

Un atentado terrorista perpetrado contra una planta de enriquecimiento de uranio, en especial una que haya acumulado un gran número de toneles de UF6, podría hacer que se liberen grandes cantidades de UF6 en la región.Asimismo, podría dañar la planta de enriquecimiento en sí, causando problemas en los suministros de combustible para los reactores nucleares, y, según sea la función de la planta, en los suministros para las armas nucleares.

El transporte de UF6 hacia y desde la planta de enriquecimiento de uranio podría ofrecerles a los terroristas una “bomba sucia” ya preparada, un blanco que causaría importantes daños locales si es alcanzado, y que haría propagar el pánico y el miedo.

LES Y LA PROLIFERACIÓN DE ARMAS NUCLEARES

Urenco, el socio principal de LES, siempre tuvo problemas para evitar que la información altamente confidencial de su proceso de enriquecimiento centrífugo caiga en las manos equivocadas.

De hecho, el exitoso programa de armas nucleares de Pakistán le debe mucho a Urenco – un ingeniero pakistaní se infiltró en Urenco y aparentemente robó los planos de la empresa, permitiéndole a este país producir su propio uranio enriquecido para utilizar en armas atómicas.

La preocupación en torno a la posible capacidad nuclear que posee Irak radica principalmente en la revelación de que Irak, a principio de los ’90, intentó construir centrifugadoras de enriquecimiento de uranio basadas en diseños de Urenco.Todavía se desconoce cómo obtuvo Irak esta información.La Cámara de Representantes de EEUU celebró audiencias sobre esta cuestión, y el periódico Baton Rouge Advocate publicó una excelente serie de artículos explicando este poco conocido aspecto de Urenco.

La aprobación de la planta de enriquecimiento de uranio de Urenco podría perjudicar los esfuerzos estadounidenses por promover la destrucción de armas nucleares de propiedad rusa. Actualmente, existe un programa según el cual el uranio altamente enriquecido proveniente del desmantelamiento de armas nucleares rusas se “muele” para crear combustible para reactores nucleares.  Este proceso está supervisado por U.S. Enrichment Corporation (USEC), empresa privada que adquirió la titularidad de ex propiedades de enriquecimiento del Departamento de Energía. USEC está buscando que se apruebe la construcción de su propia planta de enriquecimiento centrífugo, para sustituir a sus plantas existentes más antiguas. Resulta poco probable que LES, como entidad controlada desde el extranjero, pueda obtener la aprobación del gobierno de EEUU para participar en este programa con el fin de reducir la amenaza de las armas nucleares rusas.

Este folleto aborda algunas de las polémicas cuestiones en torno a LES, Urenco y el enriquecimiento del uranio en general. No aborda cuestiones claves respecto a si una nueva planta de enriquecimiento de uranio es necesaria, ni si la participación de las empresas nucleoeléctricas como Exelon, Entergy y Duke Power significa que estas empresas quieren construir nuevos reactores atómicos en EEUU – de hecho, Exelon y Entergy anunciaron públicamente su interés en hacerlo – lo que resucitaría una nueva era nuclear que ya había finalizado  en la década de 1970.

--Michael Mariotte, Nuclear Information and Resource Service, 1 de octubre de 2003

RECURSOS

WISE Uranio. Este sitio Web contiene amplia documentación e información sobre el ciclo completo del combustible nuclear, los peligros del UF6, y vínculos al gobierno y a otras fuentes de información. www.antenna.nl/wise/uranium/index.html

Citizens for Smart Choices. www.stoples.org Esta organización mantuvo exitosamente a LES fuera de Hartsville, Tennessee; la página Web tiene abundante información sobre LES y el enriquecimiento de uranio, así como sobre las medidas tomadas para vencer a LES.

ValleyBeautiful. www.valleybeautiful.org Este sitio Web, creado por ciudadanos del condado de Unicoi, Tennessee, contiene información básica sobre LES. Los ciudadanos del condado de Unicoi hicieron que LES retire sus planes del lugar tan sólo porque oyeron rumores de que la empresa posiblemente se emplazaría allí.

Nuclear Information and Resource Service, 1424 16th Street NW, #404, Washington, DC 20036, 202-328-0002; fax: 202-462-2183; www.nirs.org, nirsnet@nirs.org Esta organización internacional ayuda a las comunidades locales a luchar contra proyectos nucleares peligrosos e innecesarios. NIRS jugó un papel principal en detener la propuesta de LES de construir una planta de enriquecimiento de uranio en Louisiana.

Nuclear Information and Resource Service/World Information Service on Energy-Ámsterdam

Oficinas principales: Washington, DC y Ámsterdam, Países Bajos; Oficinas de las filiales: Asheville, NC; Bratislava, Eslovaquia; Brno, República Checa; Hiroshima, Japón; Kaliningrado, Rusia; Rosario, Argentina; Seúl, Corea; Estocolmo, Suecia; Tarragona, España; Kyiv y Rivne, Ucrania; WISE Urania: Arnsdorf, Alemania