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Louisiana Energy Services (LES) es un consorcio formado por algunas de
las mayores empresas del campo de la energía nuclear.LES existe con el único fin de
construir una nueva planta de enriquecimiento de uranio en los Estados Unidos,
para proveer de uranio enriquecido a los reactores de energía atómica
comerciales.
En 1989, LES
anunció que construiría una planta de dichas características cerca de la
pequeña ciudad de Homer, Louisiana, junto a dos comunidades pobres, integradas
principalmente por afroamericanos. Enfrentada por una fuerte oposición de los habitantes
locales, y luego de que la Comisión de Regulación Nuclear (NRC) dictaminara un
inaudito fallo según el cual el emplazamiento de la planta constituía racismo
ambiental, LES retiró su solicitud en 1997.
En el año 2002, LES volvió a acometer, esta vez con un
plan para construir una planta similar en Hartsville, Tennessee, en una
comunidad con un alto desempleo y pocas perspectivas de desarrollo industrial. Al principio, LES
fue bien recibida por los políticos y los líderes de la comunidad locales,
aunque pronto perdió el apoyo de los habitantes y políticos del lugar y
abandonó sus planes tras una votación de funcionarios locales – basada en recomendaciones
de un antiguo habitante de la comunidad y experto nuclear – sobre las
condiciones de las operaciones nucleares y la disposición de desechos
radioactivos, que LES no podría cumplir.
Hoy, en 2003, LES
anunció nuevos planes para intentar obligar a una pobre comunidad rural – esta
vez en el este de Nuevo México – a llevar la carga de sus planes nucleares
expansionistas.
EL CONSORCIO LES
LES está liderado por la firma europea Urenco, la cual también es un
consorcio compuesto por British Nuclear Fuels, Ltd.; el gobierno holandés; y
diversas empresas nucleares alemanas.
Urenco opera tres plantas de enriquecimiento de uranio similares en
Europa, en Capenhusrt, Inglaterra; Almelo, Holanda; y Gronau, Alemania.
La nueva versión de
LES está integrada por diferentes socios, tres de ellos empresas
nucleoeléctricas. Los actuales socios son la empresa con sede en Illinois
Exelon, la mayor empresa nucleoeléctrica de la nación; Duke Power, empresa
nucleoeléctrica con sede en Carolina del Norte; y la corporación Entergy, la
cual opera reactores nucleares en Louisiana, Mississippi, Arkansas y Nueva
York, e intenta actualmente comprar un reactor en Vermont.
Otro de los socios de LES es Westinghouse, la cual, a diferencia de la
gigante estadounidense de los medios de comunicación, dueña de CBS, es
propiedad de British Nuclear Fuels y es la mayor fabricante mundial de
reactores nucleares. Uno de los socios iniciales de LES, la firma canadiense de
procesamiento y minería del uranio Cameco, dejó el consorcio durante 2003,
señalando que el proyecto ya no se amoldaba al futuro de la empresa.
Urenco, Duke Power
y Entergy Corp. son los únicos socios que participaron del consorcio original
de LES.
Los documentos
financieros sobre LES probablemente no estarán disponibles a menos que la
empresa presente una solicitud de licencia a la Comisión de Regulación Nuclear
(NRC). Aunque la formación de LES es diferente a la de 1989, el concepto básico
de la corporación es esencialmente el mismo.
Según este concepto, LES sería una corporación de
responsabilidad limitada. Cada uno de sus socios establecería nuevas
subsidiarias, las cuales serían las verdaderas propietarias de LES. De esta manera, el
capital de las empresa matrices quedaría resguardado de cualquier
responsabilidad relacionada con la construcción, operación o decomisionamiento
de la planta de LES. Cada uno de los socios invertiría en el
proyecto una suma de dinero relativamente pequeña, según sus acciones en LES. Para construir la
planta, es probable que LES intente recaudar fondos de otros inversores
externos.
A principio de la década de 1990, los socios de LES
Duke Power y Northern States Power (NSP no es socio del actual consorcio de
LES) intentaron recuperar sus inversiones en LES a partir de los contribuyentes
de servicios eléctricos de sus estados, pero las comisiones de empresas de
servicios públicos de sus estados les negaron esto, haciendo que ambas empresas
declararan que abandonarían el proyecto una vez que comenzara la fase de
construcción de la planta – fase que
nunca llegó a término.
LES Y EL EMPLAZAMIENTO DE LA PLANTA
LES siempre apuntó a comunidades rurales relativamente pobres que, según
cree la empresa, no presentarán considerable oposición a sus planes, o se
mostrarán impotentes a la hora de contrarrestar eficazmente sus planes.
El típico modus operandi de LES es secreto; primero
examina los terrenos para verificar si son apropiados para una planta de
enriquecimiento de uranio (deben estar ubicados en áreas poco sísmicas, por
ejemplo) y después averigua si hay tierras disponibles. Luego se comunica con promotores de
desarrollo industrial y funcionarios electos a quienes considera partidarios de
sus objetivos. Si recibe una respuesta positiva, recién entonces anuncia
públicamente sus planes.
En 1989, LES afirmó
que había buscado emplazamientos en diversos estados dentro de un radio de 600
millas en torno a la crucial planta de procesamiento de uranio en Metropolis,
Illinois – la cual le suministra a LES la materia prima para sus operaciones,
junto con otra planta en Ontario, Canadá.
No obstante, documentos y declaraciones judiciales posteriores dejaron
en claro que LES – la cual había buscado y recibido el activo apoyo del
entonces presidente de la Comisión de Energía del Senado, J. Bennett Johnston
– buscaba principalmente terrenos en el
norte de Louisiana, estado natal de Johnston.
LES señaló que había restringido su búsqueda a la
tierra que compró cerca de Homer, Louisiana, porque era el mejor lugar del país
para emplazar una planta de estas características. Como se reveló ante una
Junta de Licencias y Seguridad Atómica (ASBL) de la NRC, se eligió a uno de dos
posibles terrenos simplemente porque las casas cercanas a uno de los terreno
estaban muy cuidadas y parecían prósperas, mientras que las casas próximas al
terreno elegido eran más pequeñas, estaban en peores condiciones y parecían más
pobres.
Estas casas
pertenecían a las comunidades afroamericanas de Center Springs y Forest Grove,
y esta declaración fue una de las principales razones por las que se acusó a
LES de haber violado una orden presidencial que prohibía el racismo ambiental.
Es posible que LES haya pensado que estas comunidades
pequeñas y pobres no hubiesen sido capaces de detener un proyecto industrial a
gran escala como la planta de enriquecimiento de uranio. No obstante, las
personas del lugar formaron una tenaz organización multirracial denominada Citizens Against Nuclear Trash
(CANT), la cual, durante más de ocho años, entre ellos cinco años y medio
asistiendo a audiencias judiciales ante la Junta de Licencias y Seguridad
Atómica, órgano judicial de la NRC, se opuso firmemente a LES.Finalmente, LES se
convirtió en la primera y única empresa a la cual la NRC le negó una licencia.
Aunque LES ganó apelaciones contra diversos veredictos de la ASLB, como uno que
cuestionaba las finanzas de la empresa y sus planes de decomisionamiento y
almacenamiento de inmensas cantidades de desechos radioactivos y peligrosos que
produciría, finalmente se dio por vencida cuando comprendió que no podría
imponerse ante la acusación de justicia ambiental.
CANT demostró que
los ciudadanos locales que se organizan para defender sus intereses propios,
ayudados por organizaciones nacionales como NIRS, Earthjustice, y Greenpeace
entre otras, pueden proteger eficazmente a sus comunidades contra incluso las
mayores corporaciones nucleares.
En agosto de 2002,
LES consideraba emplazarse en el condado de Unicoi, en el este de Tennessee,
cerca de la existente instalación de Nuclear Fuel Services. Sin embargo, LES cambió repentinamente de
parecer cuando los habitantes de la comunidad comenzaron a realizar reuniones
organizativas semanales y a manifestarse en contra de LES.
En septiembre de
2002, LES anunció que había restringido su búsqueda a dos posibles sedes, ambas
cerca de terrenos de construcción de reactores nucleares abandonados, de
propiedad de Tennessee Valley Authority (TVA). Uno de los terrenos se encontraba cerca de Hartsville,
Tennessee, en el área central del estado; el otro en el norte de Alabama,
Bellefonte, cerca de Scottsboro. No obstante, pocas semanas después, funcionarios
electos y líderes comunitarios del área de Scottsboro decidieron no permitirle
a LES el ingreso a su comunidad, y dejaron de mostrarse interesados en el
proyecto.
LES eligió a
Hartsville de las pocas opciones que quedaban.La empresa llevó a políticos
locales y a líderes comunitarios a recorrer su planta en Almelo, Países Bajos.
Comenzó a trabajar sobre la solicitud de licencia para presentarla a la NRC. No
obstante, los habitantes del lugar crearon una organización denominada Citizens
for Smart Choices (Ciudadanos para opciones inteligentes), y comenzaron a
realizar su propia investigación del proyecto de LES. Sus hallazgos suscitaron
una considerable oposición a la planta, y cuando presionaron a los políticos
locales para obtener verdaderas respuestas de LES sobre cuestiones tales como
las emisiones de radiación y la disposición de desechos radioactivos, tanto los
políticos como los ciudadanos encontraron las respuestas de LES
insatisfactorias. Los
funcionarios locales contrataron a su propio asesor en desechos nucleares, una
persona oriunda de la región, quien impuso varias condiciones que LES debería
cumplir para poder operar la planta – condiciones que LES no habría cumplido ni
hubiese podido cumplir. En última instancia, los funcionarios locales
impusieron dichas condiciones como requisitos, se negaron a reclasificar la
zona perteneciente a las tierras que LES quería para emplazar la planta de
enriquecimiento de uranio, y, por lo tanto, LES se trasladó a Nuevo México,
donde esperaba que sus vínculos con otro presidente de la Comisión de Energía
del Senado, Pete Domenici, le permitan sortear sus anteriores problemas.
LES Y EL EMPLEO
LES apunta a comunidades pequeñas y relativamente pobres no solo porque
necesita vastas y económicas extensiones de tierras, sino porque considera que
su mayor poder de venta reside en la creación de empleos.
Sin embargo, un
examen más minucioso revela que dichas comunidades obtienen pocos beneficios
laborales de LES.
El mayor impacto
laboral que produciría LES sería por un período de construcción relativamente
corto (3 años aproximadamente). Se necesitarían alrededor de 400 empleados.En Louisiana, LES
reconoció que su área de búsqueda de empleados comprendería 18 condados en tres
estados – lo que implica que los habitantes que viven cerca de Homer tendrían
escasas posibilidades de conseguir un considerable número de empleos.
La planta de LES
necesitaría de forma permanente tan sólo entre 200 y 250 empleados de tiempo
completo. Setenta
de estos empleados serían trabajadores nucleares altamente calificados, que
unas pocas comunidades rurales podrían presumir de tener.Para estos empleos,
los de mayor remuneración en una planta como la de LES, se traerían a personas
de todo los Estados Unidos y Europa, ya
que relativamente pocas personas tienen la pericia que requiere la tecnología
de LES.
El resto de los 125
a 150 empleos estaría destinado principalmente a guardas de seguridad,
porteros, personal administrativo y operarios de mantenimiento de rutina.Debido a que el
proceso de las centrifugadoras de LES es altamente técnico y confidencial,
estos empleados tendrían pocas posibilidades de ascenso.
Una planta como la
de LES tiene, en base a los propios materiales de LES, una vida útil de entre
20 y 50 años. En ese punto, la planta debe ser decomisionada y sus
centrifugadoras completamente desmanteladas (y quizá fundidas), para no ceder
su tecnología secreta. De este modo, a diferencia de algunas empresas
industriales que pueden funcionar durante un siglo o más, LES es solo una
instalación temporal, que probablemente deja atrás muchos más inconvenientes
que los beneficios que aporta.
LES Y EL MEDIO AMBIENTE
El mayor impacto sobre el medio ambiente que tiene una planta de las
características de LES radica en la enorme cantidad de desechos que
produce. Estos desechos están compuestos
de hexafluoruro de uranio (UF6), también denominados “uranio empobrecido”.
Están compuestos de uranio y fluoruro de hidrógeno.Son levemente radioactivos
(pero continúan siéndolo por millones de años) y también son altamente tóxicos
y corrosivos. La planta de las dimensiones que LES quiere construir en Nuevo
México produciría alrededor de 400 contenedores de desechos de 14 toneladas
cada uno por año.
Desafortunadamente,
no existe un lugar en los Estados Unidos para poner estos desechos tóxicos.
Debido a su alto volumen y baja radioactividad, no son tratados como desechos
nucleares de “alto nivel”. Debido a su prolongada y peligrosa vida, no son
aptos para disponerlos como desechos nucleares de “bajo nivel”, los cuales tienen un período de supervisión
de tan sólo 500 años. Y, debido a su elevado volumen, no son tratados como la
mezcla que son de desechos radioactivos/peligrosos – los costos de disposición
de dicho material (alrededor de US$ 15.000 por pié cúbico) resultarían
prohibitivos.
Estados Unidos ya
tiene aproximadamente 450.000 toneladas (casi mil millones de libras (!)) de
desechos de UF6 almacenados en plantas de enriquecimiento de uranio cerradas y
en funcionamiento en Oak Ridge, Tennessee; Paducah, Kentucky; y Portsmouth,
Ohio.Aunque existe un
pequeño mercado de este material para fabricar municiones perforantes y lastres
para algunos aviones y barcos, este uso cada vez más polémico del material no
implica ni una mínima reducción de las reservas. De este modo, probablemente los desechos de
UF6 que LES produciría permanecerían in situ indefinidamente.
Cualquier planta de
enriquecimiento de uranio como la propuesta por LES también tiene otros efectos
sobre el medio ambiente. Las emisiones de sustancias radioactivas y peligrosas
a aire y agua generalmente son reducidas durante un funcionamiento normal,
aunque no inexistentes. Aunque es probable que en un funcionamiento normal LES
cumpla con las directrices federales de emisiones anuales, estas normas no
tienen en cuenta la larga vida del uranio radioactivo que LES enriquece. Por
ejemplo, en el caso de Louisiana, las emisiones a agua de LES hubiesen terminado
en un pequeño estanque de contención in situ. No obstante, este estanque vertía
sus aguas en un riachuelo, que a su vez desembocaba en un lago artificial
cercano de fines recreativos, para, finalmente, convertirse en agua potable.
Aunque sus emisiones anuales hubiesen estado comprendidas dentro de las
directrices federales, el efecto acumulativo de dichas emisiones podría haber
provocado que el lago no cumpla con las normas de agua potable segura.
LA
CADENA DEL COMBUSTIBLE NUCLEAR
En este punto, sería útil
comprender la cadena del combustible nuclear y las propiedades exclusivas del
hexafluoruro de uranio.
El enriquecimiento de uranio es uno de varios pasos
necesarios para fabricar combustible para los reactores nucleares, así como
para las armas atómicas.
En primer lugar, el
uranio debe ser extraído, de forma similar al carbón. Esta materia prima es
luego transportada a una instalación para ser molida o triturada para
convertirse en una “torta amarilla”. Esta torta amarilla se transporta a otra
planta, donde se la procesa para convertirla en una forma gaseosa de
hexafluoruro de uranio (UF6). Esta forma gaseosa se enfría para convertirla en
sólida y después es transportada a una planta de enriquecimiento de uranio – la
planta propuesta de LES – donde el UF6 vuelve a convertirse en gas, y se eleva
la concentración de uranio desde menos del 1% a alrededor del 5%, en un cuerpo
de material mucho más pequeño (para las armas nucleares, esta concentración es
del 80-90%, y se denomina uranio altamente enriquecido).
Este uranio enriquecido se envía a una planta de
fabricación de combustible, donde se lo transforma en pequeñas pastillas
colocadas en largas barras de combustible que serán utilizadas en reactores
nucleares comerciales. Los desechos de la planta de enriquecimiento de uranio
están compuestos prácticamente el 100% del UF6 original, menos una parte del
uranio, que esencialmente ha sido extraída con sifones para ser enviada a la
fábrica de combustible.
Las barras de
combustible son enviadas a los reactores nucleares, donde son utilizadas
durante 12-18 meses, y luego son extraídas como desechos nucleares de “alto
nivel” – quizá la sustancia más letal que conoce la humanidad.
HEXAFLUORURO DE URANIO
Este es el ingrediente básico utilizado en una planta de enriquecimiento
de uranio, y es además el desecho que genera la planta. Es ligeramente
radioactivo y altamente tóxico y corrosivo.
Cuando se lo
transporta y se lo almacena, normalmente se encuentra en estado sólido; aunque
durante el proceso de enriquecimiento se convierte en gas.Es más peligroso en
estado gaseoso, al cual se llega haciéndolo girar en miles de centrifugadoras
altamente calibradas de la planta, aunque también puede convertirse
accidentalmente en gas cuando queda expuesto al calor. Para colocarlo en
cilindros para transportarlo y/o almacenarlo como desecho, debe estar en forma
gaseosa, lo cual constituye un riesgo para los trabajadores de la planta y los
vecinos del lugar.
En 1985, ocurrió un
accidente en la planta de Sequoyah Nuclear Fuels en Oklahoma, en el cual murió
una persona y varias resultaron heridas debido a la exposición a UF6 gaseoso.
Según el Instituto
Nacional de Salud y Seguridad Ocupacional (NIOSH), las personas deberían
“evitar todo contacto” con el UF6. El material “se
descompone por el calor liberando gases tóxicos de fluoruro de
hidrógeno...reacciona violentamente con agua y etanol...ataca mucho metales
formando gases inflamables/explosivos...ataca el plástico, el caucho y los
recubrimientos”. NIOSH
agrega: “la exposición a una baja dosis puede causar la muerte”.
Un incendio en un emplazamiento de almacenamiento de
UF6, como el que existiría en la planta de LES, haría peligrar la salud y la
seguridad públicas, ya que convertiría el material en forma gaseosa, podría
explotar diseminando cilindros corroídos, y no podría apagarse por medios
convencionales como el agua – esto empeoraría las cosas aún más.
LES Y EL TRANSPORTE
Cuando uno comprende cuántos cilindros de desechos de UF6
radioactivos/peligrosos produciría una planta como la de LES, infiere que una
cantidad igual de este material sería transportada a dicha planta – unos 400
cilindros de 14 toneladas cada uno por año, o al menos uno por jornada laboral,
quizá más.
Los terrenos que
eligió LES, ambos en Louisiana y, recientemente, en Tennessee y Alabama, tienen
acceso únicamente por caminos secundarios, en general carreteras de dos
carriles, las cuales no fueron construidas para transportar grandes cantidades
de material peligroso.
Tales carreteras aumentan las posibilidades de
accidentes, no obstante, LES todavía no se mostró dispuesta a pagar para que se
hagan mejoras en los caminos, lo cual también beneficiaría a las comunidades
afectadas.
Un accidente de tránsito que cause un incendio sería
más que preocupante, ya que podría liberar UF6 en forma gaseosa, poniendo en
peligro la vida de los habitantes del lugar. Dicho accidente podría ocurrir,
por ejemplo, con otro camión que transporte gasolina u otro material
inflamable, o incluso con un auto de
pasajeros que viaje a alta velocidad.
LES Y LOS ACCIDENTES
Es difícil, aunque no imposible, postular un grave accidente en la
planta de LES durante un funcionamiento normal. Probablemente podría ocurrir un
accidente mientras se vacía o llena un cilindro, cuando el UF6 está en forma
gaseosa. Tal accidente podría liberar
este gas, poniendo en peligro la salud y la vida de los vecinos del lugar.
Aunque las comunidades pueden argumentar que las medidas de planeamiento de
emergencias y otras instalaciones médicas adecuadas y de respuesta de
emergencias podrían estar disponibles, la NRC no exige dichas precauciones para
otorgar licencias a una planta como la de LES.
También podrían
ocurrir otros accidentes por incendios, inundaciones, u otras catástrofes
naturales.
LES Y LA SEGURIDAD
Una planta de enriquecimiento de uranio como la propuesta por LES
representa un riesgo a la seguridad nacional en diferentes niveles.
En primer lugar,
puede constituir claramente un blanco para terroristas u otros enemigos.
Un atentado
terrorista perpetrado contra una planta de enriquecimiento de uranio, en
especial una que haya acumulado un gran número de toneles de UF6, podría hacer
que se liberen grandes cantidades de UF6 en la región.Asimismo, podría dañar la
planta de enriquecimiento en sí, causando problemas en los suministros de
combustible para los reactores nucleares, y, según sea la función de la planta,
en los suministros para las armas nucleares.
El transporte de
UF6 hacia y desde la planta de enriquecimiento de uranio podría ofrecerles a
los terroristas una “bomba sucia” ya preparada, un blanco que causaría
importantes daños locales si es alcanzado, y que haría propagar el pánico y el
miedo.
LES Y LA PROLIFERACIÓN DE ARMAS NUCLEARES
Urenco, el socio principal de LES, siempre tuvo problemas para evitar
que la información altamente confidencial de su proceso de enriquecimiento
centrífugo caiga en las manos equivocadas.
De hecho, el
exitoso programa de armas nucleares de Pakistán le debe mucho a Urenco – un
ingeniero pakistaní se infiltró en Urenco y aparentemente robó los planos de la
empresa, permitiéndole a este país producir su propio uranio enriquecido para
utilizar en armas atómicas.
La preocupación en
torno a la posible capacidad nuclear que posee Irak radica principalmente en la
revelación de que Irak, a principio de los ’90, intentó construir
centrifugadoras de enriquecimiento de uranio basadas en diseños de Urenco.Todavía se
desconoce cómo obtuvo Irak esta información.La Cámara de Representantes de
EEUU celebró audiencias sobre esta cuestión, y el periódico Baton Rouge
Advocate publicó una excelente serie de artículos explicando este poco
conocido aspecto de Urenco.
La aprobación de la
planta de enriquecimiento de uranio de Urenco podría perjudicar los esfuerzos
estadounidenses por promover la destrucción de armas nucleares de propiedad
rusa. Actualmente, existe
un programa según el cual el uranio altamente enriquecido proveniente del
desmantelamiento de armas nucleares rusas se “muele” para crear combustible
para reactores nucleares. Este proceso
está supervisado por U.S. Enrichment Corporation (USEC), empresa privada que
adquirió la titularidad de ex propiedades de enriquecimiento del Departamento
de Energía. USEC está buscando que se apruebe la construcción de su propia planta
de enriquecimiento centrífugo, para sustituir a sus plantas existentes más
antiguas. Resulta poco probable que LES, como entidad controlada desde el
extranjero, pueda obtener la aprobación del gobierno de EEUU para participar en
este programa con el fin de reducir la amenaza de las armas nucleares rusas.
Este folleto aborda algunas de las polémicas cuestiones en torno a LES,
Urenco y el enriquecimiento del uranio en general. No aborda cuestiones claves
respecto a si una nueva planta de enriquecimiento de uranio es necesaria, ni si
la participación de las empresas nucleoeléctricas como Exelon, Entergy y Duke
Power significa que estas empresas quieren construir nuevos reactores atómicos
en EEUU – de hecho, Exelon y Entergy anunciaron públicamente su interés en
hacerlo – lo que resucitaría una nueva era nuclear que ya había finalizado en la década de 1970.
--Michael Mariotte,
Nuclear Information and Resource Service, 1 de octubre de 2003
RECURSOS
WISE Uranio. Este sitio Web contiene amplia documentación e
información sobre el ciclo completo del combustible nuclear, los peligros del
UF6, y vínculos al gobierno y a otras fuentes de información. www.antenna.nl/wise/uranium/index.html
Citizens for Smart
Choices. www.stoples.org Esta organización mantuvo
exitosamente a LES fuera de Hartsville, Tennessee; la página Web tiene
abundante información sobre LES y el enriquecimiento de uranio, así como sobre
las medidas tomadas para vencer a LES.
ValleyBeautiful. www.valleybeautiful.org Este sitio
Web, creado por ciudadanos del condado de Unicoi, Tennessee, contiene
información básica sobre LES. Los ciudadanos del condado de Unicoi hicieron que LES
retire sus planes del lugar tan sólo porque oyeron rumores de que la empresa
posiblemente se emplazaría allí.
Nuclear Information and Resource
Service,
1424 16th Street NW, #404, Washington, DC 20036, 202-328-0002; fax:
202-462-2183; www.nirs.org, nirsnet@nirs.org Esta
organización internacional ayuda a las comunidades locales a luchar contra
proyectos nucleares peligrosos e innecesarios. NIRS jugó un papel principal en
detener la propuesta de LES de construir una planta de enriquecimiento de
uranio en Louisiana.
Nuclear Information and Resource
Service/World Information Service on Energy-Ámsterdam
Oficinas principales:
Washington, DC y Ámsterdam, Países Bajos; Oficinas de las filiales: Asheville,
NC; Bratislava, Eslovaquia; Brno, República Checa; Hiroshima, Japón;
Kaliningrado, Rusia; Rosario, Argentina; Seúl, Corea; Estocolmo, Suecia;
Tarragona, España; Kyiv y Rivne, Ucrania; WISE Urania: Arnsdorf, Alemania
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